Artículo de opinión: ¿Vientre de todos o de uno?

Este es un artículo de opinión elaborado por una estudiante de la Universidad Latina de Costa Rica. Su contenido no representa el modo de pensar de LaVia.CR.

Por: Luanna Orjuela

En los últimos días el tema del aborto en Costa Rica tuvo gran protagonismo. En el lado derecho los “pro-vida” que se pronunciaron recientemente en la Marcha por las dos vidas. Y en el izquierdo los “progre” que insisten al presidente Carlos Alvarado firmar la aprobación inmediata de la norma técnica para la atención del aborto terapéutico.

En su campaña electoral, él se mostró a favor del aborto terapéutico, el cual tiene lugar cuando la vida de la madre está en riesgo. Pero durante una actividad de los Juegos Nacionales el presidente expresó que el tema del aborto está distrayendo al país de la atención de los problemas “prioritarios”.

Entonces, ¿los derechos humanos no son lo más importante, mandatario? Definitivamente se contradice. En la campaña dice una cosa y a la hora de la verdad no ejecuta.

Durante muchos años el vientre de las mujeres parece ser de todos. Instituciones como la iglesia, centros de salud, instituciones públicas y la sociedad en general deciden por ellas. La mujer no tiene derecho a decidir sobre su cuerpo.

Para nadie es un secreto que vivimos en una sociedad patriarcal donde vemos hombres de tercera edad opinando sobre la decisión de niñas que han sido violadas y su cuerpo no es apto para un embarazo.

Ahora, la situación del aborto está así: que sea prohibido no significa que no ocurra. Pocas son las mujeres que tienen la posibilidad de viajar a otro país a realizarse el procedimiento de manera correcta. Lamentablemente no todas lo tienen así de fácil y terminan sometiéndose en lugares clandestinos que incrementan los riesgos de su salud.

Si lo ponemos en cifras la Organización Mundial de la Salud (OMS) indica que en países donde el aborto es legal hay 34 abortos por cada 1000 embarazados. Mientras que en países donde es ilegal hay 37 abortos por cada 1000 embarazos. Esto demuestra que la diferencia en números no es significativa, pero las condiciones en las que se realizan las intervenciones sí lo son.

En el mismo estudio se muestra que un 8% de las muertes maternas a nivel mundial resultan de abortos clandestinos. Además, 22,800 féminas mueren cada año debido a complicaciones en la interrupción de embarazos inseguros.

Abortos de manera clandestina pasaron, pasan y seguirán pasando. No existe un pro-vida o pro-muerte; existe un pro-aborto legal o pro-aborto clandestino. Es la tarea del Estado brindarles a las mujeres herramientas para realizarlo de manera segura, gratuita y legal.

Costa Rica tiene que despenalizar el aborto en un comienzo al menos en estas situaciones: incesto, malformación grave del feto y violación. Mientras tanto se está violentando la integridad, derecho a la vida privada y seguridad de las mujeres.

Ser mujer no es sinónimo de ser mamá. Es hora de respetar la decisión de cada una. La maternidad es algo tan bello y sagrado que debería ser un deseo y no una obligación. Se debe tener una preparación física y mental para lograrlo como se debe.

Acerca de LaViaCR

LaViaCR
La Vía.CR - Es el medio de comunicación digital y multimedia - universitario de la Universidad Latina de Costa Rica, un espacio herramienta y laboratorio para la comunidad universitaria.