Ley de la coherencia: El ser consecuente en la vida y el mundo digital

No cabe duda que hoy día, nuestros actos pueden estar a la vista de cualquier persona, con casi ningún esfuerzo, pueden con unos pocos clics, averiguar el cómo vivimos, qué lugares frecuentamos, a que equipo deportivo seguimos, nuestros gustos musicales, e incluso, el que opinamos con respecto a temas políticos, religiosos y de género.

Esto, quizás pueda pasar desapercibido, puesto que, es muy común, sobre todo en la generaciones más jóvenes, el echar un pequeño vistazo a los perfiles sociales de nuestros semejantes, para así saber un poco más de ellos y es en este punto, cuando nos damos cuenta de la gran cantidad de discrepancias que podemos encontrar en lo que vemos de una persona en el mundo real, y de lo que el mismo plasma en el mundo digital.

Aquí es cuando debemos ponernos a pensar y analizar, si nosotros mismos hemos caído en estás discrepancias en nuestra manera de obrar y en el como hablamos de nosotros mismos en el mundo digital, pero sobre todo, el reflexionar el cómo esto puede afectar nuestra reputación y futuro ingreso al mundo profesional como comunicadores.

Debemos tener claro que viajamos a cada segundo en la autopista de la comunicación y globalización, por lo que en esta, cualquier descuido nos podría traer graves consecuencias con lo que proyectamos hacia los demás.

Generar una reputación consecuente, sincera y armoniosa es algo vital, no obstante, para lograrlo debemos, como primer paso, darle un gran énfasis a cultivar un conocimiento de nosotros mismos, lograr esa introspección que nos haga aceptarnos tal cual somos, con todos nuestros defectos y virtudes para así dar paso a nuestra exposición más allá del mundo real.

Al ser comunicadores, debemos tener una mente lo más imparcial posible y un pensamiento crítico, el cual nos ayude a pensar de la mejor manera a utilizar la gran cantidad de instrumentos comunicativos que nos da el mundo digital hoy día, de manera responsable.

Las redes sociales, que más allá de ser una simple página donde publicamos que tenemos hambre, vamos a un concierto o  entramos a una relación, son una extensión de nuestro propio ser, que nos da la capacidad de que nuestros sentimientos y opiniones, lleguen a miles de personas, de diferentes credos, razas y maneras de pensar. Haciendo esto que nuestras palabras se conviertan en nuestra carta personal, por lo que debemos utilizarlas con cuidado.

Por esto debemos ver con especial detalle todo lo que expresamos en los medios digitales, haciendo que sea consecuente con lo  que hacemos en nuestra vida diaria; desde si hablamos utilizando el vos, si estamos de acuerdo con que nuestro estado se haga laico, si nos preocupa el problema de los cubanos en la frontera norte, o simplemente si nos gusta comer comida rápida o ver películas de cine independiente, todas estás cosas deben ser coherentes con nuestra realidad y no simplemente emitir una opinión por el simple hecho de quedar bien en ese preciso momento, ya que podría traernos consecuencias muy negativas.

Cada cosa que expresamos en la internet, construye y le da forma a nuestra identidad online,  por lo que debemos manejarlo de forma consciente  y de acuerdo a los parámetros que utilizamos fuera de la red para construir nuestra imagen, preguntándonos siempre, ¿ Como respondería o reaccionaría fuera de la red si tuviera que emitir un juicio o expresarme de determinada situación? Esto, será un filtro que nos ayudará a forjarnos en la red de manera sensata.

He visto a muchísimas personas, cambiar de opinión de la noche a la mañana en las redes sociales, personas que un día antes se declaraban de tendencia derecha y con todo el apoyo a Otto Guevara, ser hoy día de una tendencia más social y apoyar con todo al Frente Amplio.

Claro, algunos dirán que tenemos el derecho a equivocarnos y a cambiar de opinión, ¡Por supuesto que sí! Sin embargo, nuestras opiniones y manera de ver al mundo se forjaron lentamente y fueron evolucionando, por lo que nunca será permitido ni bien visto, el cambiar abruptamente de opinión, ya que esto genera desconfianza y que se nos vea de manera poco seria, como alguien fluctuante que no tiene la capacidad de ser fiel a sus ideales ni de defender sus consignas, alguien no apto para estar en mi empresa, diría un empleador a nivel laboral.

Es por esto que debemos ser siempre congruentes con lo que opinamos en la vida real y en cada una de las redes sociales que utilizamos, tenemos que mantener un norte en nuestra manera de ser, sin importar el medio,  ya que todo es una extensión  de nuestra mente, de nuestra voz.

Veámonos a nosotros mismos como una marca, al ser comunicadores, comprendamos que nuestra mayor carta de presentación somos nosotros mismos, por lo que debemos esforzarnos por hacernos ver como una voz única y fidedigna, que nos de esa reputación digna de confianza, no solo a través de los medios de comunicación sociales, sino en cualquier lugar en que nuestra opinión sea escuchada, para así ser profesionales respetables, marcas consecuentes que no temen opinar y pensar de la misma manera en cualquier momento y en cualquier entorno.

Acerca de Juan Osorno M.

Juan Osorno M.

Consultor en mercadeo digital en Coral , Editor del medio digital Noticias.CR. Apasionado de la Tecnología, Cultura e Historia Asiática.

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